martes, 26 de abril de 2011

Parte externa e interior


Exterior: Es una casa nazarí nobiliaria, pero desde fuera, no  refleja en absoluto este poderío, muy típico de la idiosincrasia islámica. Destacan los ajimeces,concebidos como miradores con celosías con la finalidad de observar y no ser vistos.
Puerta de entrada al Palacio
Destaca también el muro de arranque, de dura argamasa, que algunos investigadores lo consideran perteneciente al alcázar de Badis.
El jardín que precede a la vivienda es una construcción moderna, a él da una de las fachadas del palacio donde está la entrada actual, pero ésta no es la original. La original estaba en el otro extremo del muro y fue cegada, aunque todavía se percibe su silueta en el enfoscado de la pared.

Interior: De medianas dimensiones, cuatrocientos metros cuadrados, el edificio se organiza, según es habitual en la Granada nazarí, formando cuatro crujías en torno a un patio rectangular con alberca central.

Arco Gallonado y celosía.
A la derecha de la galería se encuentra la escalera que, a través de un arquito, desemboca en un corredor,en el que, sobre pilares de ladrillo hay tres arcos gallonados con albanegas preciosamente decoradas y una alacena con arco moderno al fondo del corredor que se cubre con otro techo pintado.
El centro de este corredor lo ocupa el arco de acceso a la sala, ricamente ornamentado, con pequeñas tacas en sus jambas rodeado de inscripciones.


 

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